Basado en una inspección de campo, la Subcomisión que investiga el caso de las toninas fallecidas determinó que dicho abandono originó que la infraestructura se deteriora con el pasar del tiempo y causara enfermedades en los cetáceos, lo que los llevó a la muerte. También incidió la falta de desarrollo de un programa educativo a los visitantes para que cuidasen del Acuario.
Esa serie de hechos causó que el 13 de enero muriera la tonina Ulises, de 37 años de edad; luego el 5 de febrero falleciera Artemis, de 16 años; el 25 de marzo le ocurrió lo mismo a Penélope, de 27 años y la última en morir fue Helena, de 16 meses de edad el 15 de abril.
Fuente: El carabobeño



